lunes, 16 de noviembre de 2009

MI CONFRONTCION CON LA DOCENCIA

SEMANA 1 Actividad 1.2 Entre la docencia y mi profesión.
MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA.
Mi nombre es Ma. Cristina Montaño González, soy oriunda de Irapuato, Gto., estudie en la Universidad Autónoma de Querétaro, la Licenciatura de Psicología Clínica, soy de la generación 1983 – 1987.
Mi encuentro con la docencia fue inesperada, pues cuando yo era estudiante de preparatoria pensaba, equivocadamente, que no me gustaría ser maestra, por lo tanto cuando me graduó no busco trabajo como maestra, en ese entonces no pensaba en que no quería ser maestra, simplemente me dedicaba a buscar trabajo como psicóloga , ya en ese tiempo estaba casada y tenía una niña de aproximadamente 4 meses cuando mi esposo se encuentra a un compañero de la universidad que había salido un año antes que nosotros y platicando le dijo que en la escuela en la que el trabajaba solicitaban maestros, mi esposo me lo comento, ninguno de los dos teníamos trabajo, atendíamos nuestro consultorio el cual instalamos conforme salimos de la escuela y aunque si teníamos pacientes no era una entrada económica segura y a mi me entusiasmó inmediatamente ir a la escuela a pedir el trabajo, si me acordaba de lo que había pensado alguna vez, pero me entusiasmaba y a la vez lo vi como un reto, y efectivamente fui a la escuela, me entrevisté con el Director y me ofició impartir las materias de Taller de Lectura y Redacción, Literatura Universal y Lectura de Clásicos, me asustaba un poco pues yo decía, soy psicóloga y no son materias que yo hubiera llevado en la carrera, pero acepte. Con mucho miedo me presente a mi trabajo y a los alumnos, los alumnos de primer semestre eran aguerridos, pero con ellos fue con los primeros que me di cuenta que podía aprender , preparaba mis materias y cuando revisaba los materiales sentía que había muchas cosas que no sabia, con los alumnos de tercero y quinto semestre paso lo mismo con sus participaciones yo aprendía más cosas y procuraba preparar mis materias a fin de que fueran interesantes para ellos y muy pronto me vi sorprendida por mis alumnos, pues en los recesos o antes de entrar a clases me buscaban para comentarme lo que estaban leyendo y lo interesante que se les hacia y esto me empezó a proporcionar mucha satisfacción y sobre todo mucho gusto por la docencia, pues descubrí en mi una gran capacidad para compartir cosas que en algún momento había aprendido y sobre todo porque despertaba en ellos el interés por el aprendizaje .
Con esta experiencia me dí cuenta que era muy agradable dar clases, me sentía contenta y satisfecha, pero las obligaciones hogareñas cada vez me exigían más y tuve que renunciar mi esposo se colocó como psicólogo en el CONALEP y me pidió que no trabajara hasta que los niños fueran a la escuela, ya eran dos. Paso el tiempo y así fue cuando ellos ya tenía 9, 8 y una tercera niña de dos años, empecé otra vez a buscar trabajo y conociendo a una mamá del kínder de mi niña me comentó que era Contador Público y que también daba clases y le dije que si sabía que necesitaban maestros me avisará y luego luego me invito a conocer al Director y corrí con suerte me dieron clases en varias materias de bachillerato propedéutico y bachillerato tecnológico y también recibí muchas satisfacciones con estas materias, seguí sintiendo miedo de estar frente a grupo y no saber algo pero los mismos alumnos me apoyaban y salíamos adelante. El consultorio psicológico lo seguí tendiendo dos o tres veces por la tarde, también conseguí trabajo dando consulta externa en una institución de salud, posteriormente se abrió una universidad y como ya me gustaba dar clases me interesó dar clases a nivel licenciatura y se me dio la oportunidad, dejé las clases de bachillerato para pasar a las clases de licenciatura, también deje la consulta externa y me enteré de que en el SISTEMA AVANZADO DE BACHILLERATO Y EDUCACION SUPERIOR DEL ESTADO DE GUANAJUATO solicitaban psicólogos y concurse para el puesto, inicialmente no impartíamos materias curriculares, sino talleres de orientación educativa, pero de todos modos era estar frente a grupo, en este trabajo ha habido la oportunidad de combinar lo clínico con lo educativo, y estoy muy satisfecha, aunque ha decir verdad ser docente no ha sido nada fácil, por las distintas características de los alumnos, pero estoy muy contenta .
Actualmente trabajo en el SABES y atiendo consulta psicológica.
Si bien el trabajo ha sido de mi agrado y satisfacción si ha habido momentos de insatisfacción, con migo misma cuando siento que no cubro las necesidades de la materia, en una ocasión acepte en la universidad la materia de psicometría y aunque me esforcé no fue de mi satisfacción, pues en mi especialidad no se ve de lleno esta materia y nos auxiliamos principalmente con la entrevista, pero en cambio me sentí como pez en el agua cuando dí precisamente teoría y técnica de la entrevista. Otro momento de insatisfacción es cuando no logro que alguna de las materias que imparto se vea que es importante, que la vean como materia de relleno y esa ha sido una de las cosas que he tratado de cuidar que se le dé su lugar a todas las materias, pues yo pienso que no hay materias menos importantes, que a la larga todo te sirve y como dije al principio para dar mis primeras clases utilice lo aprendido precisamente en la preparatoria.
Reciban saludos y espero recibir sus comentarios. Gracias.

1 comentario:

  1. Es muy interesante toda su trayectoria y admiro como cada vivencia ha ido complementando su labor, que aunque segunda en prioridad sin querer se ha convertido en una experiencia satisfactoria y enriquecedora.

    Coincido con usted en la inquietud de poder transmitir a los dicentes la importancia de estudiar alguna materia.

    Saludos.

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